Guía completa
La etiqueta pequeña del bidón
En cualquier garrafa de aceite hay dos informaciones. La grande, la que todo el mundo lee, es la viscosidad: 5W-30, 0W-20, 10W-40. Y la pequeña, en la parte de atrás, es una lista de homologaciones: VW 504 00 / 507 00, MB 229.51, BMW LL-04, Renault RN17, Ford WSS-M2C913-D, dexos.
La grande solo dice cómo de fluido es el aceite en frío y en caliente. La pequeña dice si el aceite sirve para tu motor. Es la que define el contenido de cenizas sulfatadas, la compatibilidad con el catalizador y el filtro de partículas, el paquete antidesgaste y el comportamiento con la cadena de distribución.
Dos bidones marcados 5W-30 pueden ser productos incompatibles entre sí. Uno puede ser válido para un TDI con filtro de partículas y el otro dejarlo saturado en dos años. Por eso aquí el proceso empieza siempre buscando la norma que pide tu motor concreto y eligiendo el producto por ella.
Lo que un aceite deja de hacer cuando se pasa
El aceite no se «gasta» en el sentido literal. Lo que pasa es que van cayendo sus funciones, una por una:
Lubricar. Los aditivos de presión extrema se consumen. Es lo último en fallar, pero cuando falla se lleva por delante casquillos y árbol de levas.
Refrigerar. Buena parte del calor del pistón sale por el aceite. Un aceite degradado transporta peor ese calor.
Limpiar. Los detergentes mantienen en suspensión el hollín y los residuos de combustión. Cuando se saturan, el residuo se deposita: aparecen los lodos que taponan conductos finos, y en motores con turbo de geometría variable eso acaba en un turbo agarrotado.
Sellar. La película entre segmento y camisa mantiene la compresión. Un aceite muy diluido por combustible sin quemar la pierde, y ahí es donde empieza a bajar potencia y a subir consumo.
Vaciado en caliente y llenado exacto
Dos detalles pequeños que marcan la diferencia. El vaciado se hace con el motor a temperatura porque en caliente el aceite es más fluido y arrastra lo que lleva en suspensión. En frío se queda pegada una película que se lleva parte de la porquería al aceite nuevo.
Y el llenado se hace a la cantidad exacta de catálogo, comprobando con varilla o con la sonda electrónica. Pasarse de nivel no es inofensivo: el cigüeñal bate el aceite, lo emulsiona y en algunos motores lo empuja al circuito de admisión por el respiradero de cárter. En un diésel con turbo, eso puede terminar en embalamiento.
Y la arandela del tapón se cambia siempre. Cuesta céntimos y es la causa número uno de esas manchas oscuras en la plaza de garaje.
Dos usos, dos intervalos
En Getafe conviven dos patrones muy distintos y no piden lo mismo.
Quien hace autovía a diario —la A-4 o la A-42 para entrar en Madrid, la M-45 o la M-50 para cruzar hacia Leganés, Fuenlabrada o Pinto— tiene el uso más suave posible para el aceite: temperatura estable, humedad evaporada, poco combustible diluido. Ese coche puede cumplir el intervalo del fabricante sin problema.
Quien hace trayectos cortos dentro del municipio está en el otro extremo. Un recorrido de diez minutos no da tiempo a que el aceite pase de 90 grados, y por debajo de esa temperatura el agua de la combustión no se evapora: se queda en el cárter. Se forma una emulsión clara, pastosa, que a veces se ve pegada en el tapón de llenado. En ese perfil recomendamos acortar el intervalo alrededor de un 30 %, y si el coche tiene activado el intervalo variable largo, cambiarlo a fijo por diagnosis.
Aceite usado y quien no lo declara
El aceite usado es residuo peligroso. Aquí se almacena en depósito estanco y lo retira un gestor autorizado que emite documento de entrega. Es un coste real por litro que forma parte del precio del servicio.
Cuando veas cambios de aceite anunciados a precio imposible, esa es una de las partidas que alguien está saltándose. La otra suele ser la homologación del producto.
Cómo pedirlo
Con el bastidor y el kilometraje te decimos por WhatsApp qué aceite pide tu motor, cuántos litros lleva y cuánto cuesta, todo antes de que muevas el coche. Llama al 641 16 17 71 o escríbenos. Se hace en una hora larga y sales con el libro sellado.